La Fundación Alberto Jiménez-Becerril ha participado este lunes en un encuentro organizado junto con el Colegio Internacional Europa, de Espartinas (Sevilla), en un acto en que la Fundación ha estado representada por su gerente, Enrique Algar, y que ha contado con la presencia de Teresa Jiménez-Becerril, hermana de Alberto Jiménez-Becerril, Adjunta Primera al Defensor del Pueblo de España y víctima del terrorismo.

En la conferencia dirigida a los alumnos de Bachillerato, motivo central del acto, Teresa Jiménez-Becerril comenzó recordando las figuras de su hermano Alberto y de su mujer, Ascen, en un auditorio compuesto por jóvenes, que por sus edades en torno a los dieciséis y diecisiete años, son ajenos a las realidades vividas en España fruto de la violencia terrorista de ETA. En este sentido, Teresa insistió una vez más en la necesidad de contar lo que ocurrió, tanto en referencia a sus familiares asesinados como a otras víctimas del terrorismo de ETA, para hacer conocedores a los jóvenes del clima de violencia que la actividad de la banda terrorista supuso en España. “Para mí hablar es una misión. Yo tengo que contar lo que ocurrió”, reconoció Teresa evidenciando, una vez más, la importancia de que se recuerde y no se olvide a las víctimas. “Hoy los españoles seguimos siendo libres, pero el peso que pagamos fue muy alto”, afirmó recordando el daño ocasionado a todas las víctimas del terrorismo en España.
Teresa también recordó la importancia de la lucha y del rechazo hacia el terrorismo. Lo hizo alzando ambas manos en recuerdo del gesto de las “manos blancas” con las que la sociedad mostró su repulsa a la banda terrorista tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA; y recordó cómo su hermano Alberto se implicó personalmente en ellos, sin saber que solo unos meses después correría el mismo destino.
“Para mí hablar es una misión. Yo tengo que contar lo que ocurrió”. (Teresa Jiménez-Becerril)
Teresa Jiménez-Becerril finalizó su intervención recordando las palabras que pronunció en el homenaje que hace unos meses se realizó en memoria de Alberto y Ascen, en la misma calle Don Remondo en la que fueron asesinados, con motivo del veinticinco aniversario del atentado. Fue después de animar a los jóvenes a que fueran ellos quienes pusieran el cierre al acto con cuantas preguntas quisieran formularle; una oportunidad que varios alumnos aprovecharon con interesantes consultas, en torno a su experiencia y percepción como víctima del terrorismo.

Cabe recordar que la Fundación Contra el Terrorismo y la Violencia Alberto Jiménez-Becerril tiene entre sus objetivos la educación y la formación, especialmente a los jóvenes, en los valores del comportamiento cívico y la promoción de una sociedad plural basada en el respeto de los derechos ajenos; así como, entre otros, despertar el interés de los ciudadanos en las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de fines pacíficos y de acciones solidarias. La participación de Teresa Jiménez-Becerril en actos de esta naturaleza, en su doble condición de Adjunta Primera al Defensor del Pueblo de España y víctima del terrorismo, especialmente con jóvenes, responde a estos fines que persigue la Fundación que honra y recuerda las figuras de Alberto y Ascen y de todas las víctimas de la violencia.



