El Ayuntamiento de Sevilla y la Fundación celebran los tradicionales actos de recuerdo: la misa en la Catedral y la ofrenda floral en la calle Don Remondo
La ciudad de Sevilla ha homenajeado a Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García, como viene ocurriendo cada 30 de enero, con motivo del aniversario de los atentados terroristas de ETA que acabaron con sus vidas. Para ello, se han celebrado una serie de actos que han sido organizados por el Ayuntamiento de Sevilla y la Fundación contra el Terrorismo y la Violencia Alberto Jiménez-Becerril.
La jornada ha comenzado por la mañana con un acto privado en el cementerio de San Fernando para realizar una ofrenda floral en la sepultura del matrimonio. Ya por la tarde, han tenido lugar los tradicionales actos de carácter público a los que han acudido numerosos familiares, amigos y ciudadanos; además de autoridades como el alcalde de Sevilla y presidente de honor de la Fundación, José Luis Sanz, el presidente de la Fundación, Alberto Jiménez-Becerril García, los consejeros de la Junta de Andalucía Antonio Sanz, Patricia del Pozo y Jorge Paradela, así como los Patronos de la Fundación y otras autoridades civiles y militares.
Los actos previstos para la tarde de este jueves 30 de enero han dado comienzo a las 17 horas en la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, donde se ha celebrado la Santa Misa oficiada por monseñor D. José Ángel Sainz Meneses, Arzobispo de Sevilla.
Ofrenda en la calle Don Remondo
Tras la celebración de la misa, los asistentes han acompañado a los familiares de Alberto y Ascen al lugar donde tuvieron lugar los atentados que acabaron con las vidas del matrimonio hace hoy veintisiete años, a manos de la banda terrorista ETA. Allí se ha celebrado el acto civil de ofrenda ante la lápida que recuerda al matrimonio en la calle Don Remondo, donde se ha congregado un buen número de ciudadanos que han querido sumarse a los actos de recuerdo. Ante los presentes, el presidente de la Fundación e hijo del matrimonio, Alberto Jiménez-Becerril García, junto al alcalde de Sevilla, han depositado una corona de laurel bajo la lápida que recuerda a sus padres.
Tras la celebración de un responso oficiado por el Arzobispo de la ciudad, ha sido Teresa Jiménez-Becerril, hermana del concejal asesinado, quien ha iniciado las intervenciones: “Esta calle no es maldita, los malditos son los terroristas de ETA que les pegaron dos tiros a mi hermano y a su mujer cuando les quedaban unos metros para llegar a su casa. Es nuestra obligación recordar cuándo murieron y por qué”. Después, Teresa ha recordado emocionada a su madre y madre de su hermano Alberto, doña Teresa Barrio, recientemente fallecida: “Me queda el consuelo de saber que hoy está viéndonos desde el cielo. Que sepas, mamá, que mientras pueda pensar, sentir y hablar seguiré defendiendo la memoria, la dignidad, la justicia y la verdad para que el sacrificio de las víctimas del terrorismo no haya sido en vano”.
Tras su intervención, ha tomado la palabra para cerrar el acto el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, que ha recordado “como una noche muy fría de enero los asesinos de ETA quisieron callarnos a todos matando a dos de los nuestros. ETA quiso callar y enmudecer a Sevilla. Hizo que Sevilla enmudeciera, pero Sevilla salió rápido a la calle para decir no al terror, no a al chantaje y no a la coacción. Sevilla salió a la calle para decir que no iba a olvidar a Alberto y a Ascen”.